Temas de Bienestar
Mecánica. Cuidados de su vehículo.
Recomendaciones.
Encienda el auto y empiece a conducir a un paso uniforme. Evite durante los primeros 15 a 20 minutos cambios bruscos de velocidad o acelerar el auto para rebasar a otro; así logrará calentar bien el motor sin afectar la calidad del aceite.
Al apagar el motor, apague también todos los accesorios como el aire acondicionado, radio, luces, escobillas, etc. No aumente el desgaste cada vez que prenda el auto dejando encendidos los accesorios.
No permita que el nivel de gasolina baje a menos de un cuarto de tanque. Hacerlo puede remover el sedimento que naturalmente cae al fondo del tanque y dañar así el sistema de gasolina del auto, que requerirá de una reparación costosa.
Mensualmente revise el aceite y el nivel del líquido anticongelante y de la transmisión. Los autos que ya tienen muchas millas recorridas requieren de mayor cuidado, y los nuevos con frecuencia requieren de más aceite durante el periodo inicial. El aceite es la “sangre”, por así decirlo, del automóvil. Si no lo cuida, acortará la vida del auto.
Cuando el tráfico requiere de andar y detenerse con mucha frecuencia, aumenta el desgaste del motor. El gasto del cambio de aceite resulta una inversión económica y efectiva que protege el auto.
Revise con regularidad la presión de las llantas. Conducir cuando las llantas no tienen suficiente aire puede hacer que se calienten y se desgasten más rápidamente y de manera dispareja; el lado externo se desgastará en menos tiempo que el interno. La etiqueta que se encuentra en la orilla de la puerta del conductor indica la presión adecuada para las llantas que tiene el auto.
Detenga por completo el vehículo antes de cambiar de velocidad. Si cambia la marcha de reversa hacia delante cuando el auto no se ha detenido, desgastará de manera prematura las velocidades y la transmisión. La reparación o el cambio de transmisión pueden ser muy costosas.
Gire el volante con suavidad. Si lo gira más allá de donde puede moverse sin esfuerzo puede dañar la bomba del volante.
Haga caso de las luces del tablero. Revise de inmediato el sistema que indican que necesita atención o se arriesgará a causar daños mayores al auto.
Nadie conoce su auto mejor que quien lo conduce. Esté alerta de cualquier ruido fuera de lo común y llévelo al mecánico sin demora para evitarse problemas serios y costosos.
Fuente: Agenda sobre ruedas. Costa Rica. Edición n.3. 2007.