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Temas de Bienestar

Medicina alternativa: Prácticas de relajación

En el trajín diario, muchas personas viven tensas y cansadas. Saber descansar es un arte que debe aprenderse, por cuanto, cuando varios grupos musculares o los de todo el cuerpo están en tensión en situaciones de temor o en forma habitual, se está ante una situación anormal. El exceso de tensión normal o anormal produce fatiga y agotamiento, y sólo el reposo y la relajación es capaz de lograr el equilibrio.
El efecto terapéutico de la relajación se basa en la aceptación de que así como lo psíquico influye sobre lo muscular produciendo tensión o relación, la mayor o menor tensión muscular es capaz de producir malestar o bienestar psíquico, respectivamente.
La tensión muscular está relacionada con la ansiedad. Por lo tanto, cuando el sujeto está tranquilo, está relajado, y viceversa, cuando logra relajarse, baja el nivel de ansiedad. La realización de ejercicios de tensión y relajación sucesiva y voluntaria de los músculos, en una secuencia ordenada, hasta que los principales grupos de músculos del cuerpo están relajados, produce en forma progresiva el cese de la tensión.

Casos en que son recomendables las técnicas de relajación

En las enfermedades orgánicas que producen o son producidas por repercusiones psíquicas (somatopsíquicas)

Las enfermedades, padecimientos o dolencias que no se encuentra causa orgánica, o que no es posible explicarlas y se relacionan con situaciones estresantes.

Las que producen alteraciones del ritmo del sueño.

Las que se caracterizan por la tensión nerviosa (jaquecas, cansancio físico y mental, dificultad en la concentración, sudoración, obesidad, pseudoepilepsia).

Las que ocasionan trastornos sexuales (impotencia, frigidez, eyaculación precoz).

Las que acarrean trastornos ginecológicos (tensión premenstrual).

Las que se concretan en trastornos digestivos (gastroenteritis, úlcera péptica, colon irritable, indigestión, agruras, estreñimiento, falta de apetito).

Las que causan trastornos circulatorios (palpitaciones, fluctuaciones de la presión arterial, dolores en el pecho sin enfermedad cardiaca, falta de aire).

Las conocidas como “enfermedades de ejecutivos” (problemas económicos, familiares, sociales, profesionales, etc.).

Logros en psicoterapia mediante las técnicas de relajación.

Los pacientes consiguen manejar la angustia.

En el aparato circulatorio, el pulso alterado y la presión arterial se normalizan cuando la deficiencia tiene su origen psíquico.
La respiración se regulariza y se consigue corregir las dificultades en la oxigenación.
(Los asmáticos se alivian notablemente, por lo que mejora su capacidad vital.)

Las cefaleas tensionales desaparecen.

Se controlan los malos hábitos (fumado, excesos en el comer, anorexia, alcoholismo,
deficiencias como estudiante, etc.)

En los enfermos en quienes el factor orgánico es primordial, se logra, mediante la relajación, la colaboración del paciente.

En pacientes próximos a morir, la relajación ayuda al médico a conseguir que el enfermo acepte dignamente su situación y llegue a una muerte más tranquila y más consciente. Se evita así el uso de medicamentos para el control del dolor y la angustia. A su vez, el moribundo puede enfrentarse conscientemente al proceso de morir.

En los casos en que se hace necesario el uso de psicotrópicos, mediante la relajación se logra recurrir a dosis menores. En los casos en que no son indispensables los psicotrópicos, el paciente, en pocas sesiones, se deshace de su polifarmacia y no vuelve a usar los tranquilizantes, ni los antidepresivos.

El estudio y la capacidad creativa del que usa estas técnicas se ven francamente favorecidos.

Usada como técnica condicionadora de una mejor cohesión de grupos y como actividad positiva para los grupos de encuentro, mejora considerablemente los resultados trazados en los objetivos.

Al lograr que grupos más o menos grandes se autoapliquen la técnica, esta psicoterapia resulta un método práctico, económico y, sobre todo, muy aceptado por el paciente.

El aumento de la concentración, de la creatividad, de la tranquilidad y de la seguridad logrado mediante la relajación, ayuda a mejorar la personalidad: el sujeto analiza sus problemas con mejor lucidez, toma decisiones más eficientes y en ocasiones se libra de las cadenas ilusorias que lo aprisionan.

Tener cuidado en:

Las personas con tendencias conscientes a evadir la realidad.

En pacientes con Miastenia Gravis, otras formas de atonía (**), tendencia a la apatía y a la pereza.

En los neuróticos obsesivos. (Con ellos puede intentarse la relajación, pero con técnicas especiales, y debe suspenderse de inmediato al producirse exacerbación de los síntomas).

En los sujetos con personalidad paranoide ni a los esquizofrénicos paranoides.

Instrucciones en la técnica de relajación.

Antes de iniciar cualquier tipo de relajación se puede decir:

El método psicoterapéutico que voy a seguir contigo es un procedimiento que consiste en enseñarte a aflojar todos los músculos de tu cuerpo. Al principio lograrás una relajación poco profunda, pero conforme sigas practicando, alcanzarás niveles de relajación cada vez más profundos. Toda persona que logre estos estados se siente muy bien, muy a gusto, con una sensación de tranquilidad y bienestar muy grande.

Acuéstate, recuéstate o siéntate lo más cómodamente posible. Si estás acostado, apoya la cabeza de un modo cómodo, sin levantarla. Si estás sentado, coloca la cabeza en la forma más cómoda. Pon los brazos un poco separados del cuerpo, lo más flojos posible. Separa un poco las piernas. Siente una sensación de abandono, como si el cuerpo pesara.

Respira profundamente (pausa). Otra vez (pausa). Ahora, respira movilizando el abdomen: inspira profundamente, sacando las paredes del abdomen para afuera (pausa). Ahora saca el aire tratando de pegar las paredes del vientre en la columna vertebral (pausa). Cada vez que saques el aire, siente cómo tu cuerpo se relaja de la cabeza a los pies. Pon atención a los movimientos de tu cuerpo, imagina el aire entrando y saliendo. Sigue respirando.

Ahora di mentalmente: voy a relajarme, de arriba abajo, de la cabeza a los pies, cada vez más y más profundo.

Los ruidos no te van a molestar; al contrario te van a ayudar a relajarte más y más profundamente cada vez.

Nota: Para tener instrucciones de algunos ejercicios de técnicas de relajación con niños/as, puedes escribirnos y te la haremos llegar vía e-mail.

(*) Miastenia gravis es la parálisis progresiva de los músculos.
(**) Atonía es la falta de tono o fuerza normal.

Fuente: Adpt., de: Socorro Rodríguez A. “Salud mental del niño de 0 a 12 años.” N.4. EUNED CR. Pp. 110-121.