Temas de Bienestar
Importancia del yogur
Existen muchas clases de bacterias muy pequeñas que no podemos ver. Solamente se pueden mirar en los laboratorios por medio de lentes de aumento llamados microscopios. Algunas son dañinas para la salud y causan enfermedades. Pero existen otras que son saludables; las tenemos en el estómago y nos ayudan a hacer una sana digestión. Una de estas bacterias saludables es la que produce el yogur, llamada “Lactobacillus acidophilus”. Esta bacteria se reproduce en la leche y convierte la grasa y los azúcares en ácidos. En un vaso de yogur están miles y son muy útiles para nuestro organismo. Neutralizan los efectos negativos que dejan algunas medicinas como los antibióticos, ya que estos no solamente matan a las bacterias dañinas sino también a las saludables que le ayudan al organismo. El yogur ayuda a recuperar estas bacterias amigables.
Los antibióticos hacen que la piel se vuelva seca y escamosa y el yogur recupera la bacteria intestinal que produce las vitaminas que ayudan a sanar la piel. También es rico en vitamina B12, muy buena para el sistema nervioso y la colitis. Es un excelente limpiador de la piel, neutraliza la acidez estomacal, ayuda a la digestión, a la asimilación de las comidas pesadas y previene la disentería y la diarrea.
El yogur producido en casa es mejor porque tiene bacterias más nuevas que el que se vende en el comercio. Por eso incluimos dos recetas para que puedas hacer tu propio yogur que además de rico es muy saludable.
¿Cómo hacer yogur?
Ingredientes:
1 litro de leche. Puede ser cruda o pasteurizada.
Si desea puede usar una taza de leche en polvo.
1 yogur natural es decir sin sabor. Lo consigue en los negocios.
Un vaso de pulpa de fruta preferiblemente ácida, fresa, piña o guanábana.
Y azúcar.
Ponga el litro de leche en un traste limpio. Si vas a usar la taza de leche en polvo, revuélvala con la leche líquida. Agregue de una vez tres cucharadas de yogur natural. Luego ponga a fuego lento un poco de agua en otro traste más grande. Coloque adentro el traste con la leche como si fuera un baño maría, de manera que apenas se mantenga tibia durante unas 4 horas. No se debe mover. Después saque con cuidado el traste con la leche y déjelo al menos unas tres horas en reposo hasta que se enfríe por completo.
Ahora sí, la leche se ha convertido en una gelatina, ya está el yogur, sólo falta darle sabor. Bátalo bien y agregue la pulpa de la fruta y azúcar al gusto. En un envase limpio y tapado le puede durar un día sin dañársele, pero si tiene nevera lo puede conservar hasta por una semana.
Esa leche espesa y gelatinosa que usted ha hecho es el mismo yogur natural. Si conserva un poquito pero sin sabor y sin azúcar, le sirve para luego hacer más yogur.
OPCIÓN 2.
Consiga cultivo de yogur (con una cucharada basta ya que crece bastante)
Póngalo en un vaso de vidrio y agregue leche o agua con leche en polvo y revuelva bien. Debe estar bien tapado y en condiciones normales sin refrigerar.
Al día siguiente con una cuchara revuelva bien y páselo por un colador. Luego lave bien el cultivo y vuelva a echar en el vaso y le agrega la leche para que siga el proceso y pueda tomarlo al otro día.
Con lo que usted coló puede agregarle frutas, algún fresco natural, le agrega azúcar al gusto, lo pasa por la licuadora y ya tiene listo un buen yogur. Si hay sobrante puede guardarlo en la refrigeradora y tomarlo en la tarde o noche.
Se recomienda tomar un vaso en ayunas o en horas de la mañana.
Vas a ver lo bueno que es.