Reflexiones
LOS GANSOS Y SU ENSEÑANZA
Los gansos viven en el norte, en lugares donde los inviernos son muy fríos. Los ríos, lagos y hasta el mar se cubren de hielo. Para sobrevivir durante este tiempo tienen que volar al sur en busca de aguas más cálidas. Se forman en grupos y vuelan en bandadas de dos filas formando una “V”. Así pueden volar hasta 800 kilómetros en un solo día.
Las alas de los pájaros forman como un vacío al ir cortando el aire, esto hace que los que van detrás puedan volar más descansados. Al volar en esta forma, la bandada avanza casi el doble, en comparación a la distancia que podría alcanzar uno solo.
Enseñanza: Las familias unidas, las personas que trabajan unidas, los pueblos unidos con sentido de comunidad, alcanzan sus metas más fácilmente, porque aprovechan el impulso del grupo.
Cada vez que un ganso se sale de la formación siente de inmediato la resistencia del aire. Se da cuenta de la dificultad de volar solo. Y rápidamente regresa a la formación para beneficiarse del poder del compañero que va delante.
Enseñanza: Si tuviéramos la inteligencia de un ganso, nos mantendríamos en formación con los que van en nuestra misma dirección.
El ganso que vuela delante del grupo realiza el mayor esfuerzo. Cuando se cansa se pasa para atrás, y uno de los que le sigue toma su lugar.
Enseñanza: Porque es mejor realizar los trabajos difíciles por turnos.
Los gansos que van detrás hacen sonidos para alentar a los que van delante y que mantengan la velocidad.
Enseñanza: Una palabra de aliento vale mucho.
Finalmente, cuando un ganso se enferma, o cae herido por un disparo, otros dos salen de la formación y lo siguen para ayudarlo y protegerlo. Permanecen con él hasta que esté nuevamente en condiciones de volar o hasta que muera. Sólo entonces, los dos acompañantes vuelan hasta alcanzar la bandada o se unen a otro grupo.
Enseñanza: Si tuviéramos el espíritu y la inteligencia de un ganso, nos apoyaríamos unos a otros en la misma forma.
Adaptado de Escuela Para Todos. Año 2000