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Las mujeres y la receta Life Inc.?

Qué sería de los hombres sin las mujeres?
Seríamos escasos, muy escasos.

Mark Twain

> El economista de moda y de mesita de noche de muchos cristianos latinoamericanos, Andrés Oppenheimer, nos revela en su último libro, Basta de Historias, la fórmula para salir del entuerto tercermundista: Educación, Educación, Educación. Si a la novel idea, le agregamos una dosis de humildad, y dejamos de rebuscar en los restos de los caudillos las respuestas a
nuestro oscuro porvenir, en un tris, estaremos rumbo al jardín de la economía del conocimiento. O en el transbordador espacial, Bamboleo, en tour marciano.
En fin, es una lástima que el economista de marras omita que, en la mencionada economía del conocimiento, la vida es una empresa. Life Inc., la llaman los estudiosos. Olvídese del alma y los huesos. Usted debe producir, producir, producir. Para el ocio y la fiesta pagana están los estadios dantescos que aguardan incólumes.

> El ejemplo más claro de la vida como corporación es Finlandia, un modelo a seguir según Oppenheimer. Un país donde decir te quiero es un exceso, está claro, las máquinas no tienen sentimientos (aún). Nadie se explica que sucede en la tierra del Nokia, donde el índice de suicidios es uno de los más altos del mundo. Y por favor, no descarguemos nuestra incomprensión en el clima.
> Países con mejor régimen climático, y similar progreso económico sufren el mismo fenómeno: Japón, Suiza, Hong Kong, Corea del Sur, Bélgica, Francia, Alemania, Estados Unidos, por mencionar los primeros lugares. ¿Qué sucede con la receta Life Inc.?

> Nos sugiere Oppenheimer que miremos hacia el pragmatismo chino, el éxito de Corea del Sur, la educación superior en la India, el banquete de la globalización en Singapur. Allí está la solución, desnuda como los atardeceres tropicales. La educación ha sido la clave del vertiginoso giro de la economía del este asiático: Aut disce aut discede. De la lectura del libro rescato dos detalles: Oppenheimer no miente, pero no dice toda la verdad.

> No nos cuenta Oppenheimer que la expansión económica de Asia se debe en gran medida a la inserción de las mujeres en la fuerza laboral. En China, el 80% del proletariado en las grandes maquiladoras son mujeres, y en el cinturón de manufactura del este asiático las mujeres constituyen el 70%. La fórmula fue
premeditada: educar a las mujeres, de esta manera adquieren cierta libertad para buscar trabajo en las maquiladoras, luego el Estado se beneficia del dividendo demográfico: se retrasa la edad de matrimonio, se reducen los embarazos, se reduce el gasto en servicios hospitalarios, y las mujeres utilizan sus salarios para educar a parientes y engrosar las cuentas de ahorro en los bancos. La tendencia es tan obvia que lleva por nombre: the Girl Effect. Es muy extraño que el prestigioso economista omitiera, además, que > China mueren 750 niñas por semana por discriminación; como si la masacre en la Plaza de Tian’anmen, el 2 de Junio de 1989, ocurriera cada semana. Apunte el dato: 39000 niñas al año. Otras 100 000 niñas son secuestradas y vendidas a prostíbulos en Asia y Europa.

> Otro éxito de la educación es India. El país que envía más estudiantes a Estados Unidos y Europa. Más de 100 000 jóvenes por año: una cifra insignificante (0.009%) para una población de 1160 millones, pero abrumadora en términos de futuros investigadores y profesores universitarios. Es una lástima que Oppenheimer no mencione los 3 millones de mujeres esclavas en
burdeles y prostíbulos de la India. O que cada cuatro minutos una mujer muere en India por discriminación. O que cada dos horas una mujer es golpeada por una dote inadecuada.
Apunte el dato: los países con creencias más conservadoras son los que tienen el mayor número de prostitutas.

> Está claro que estas cifras no venden libros. Basta revisar el mapa del reporte TIP del 2010 (Tráfico de personas), para observar que los modelos asiáticos olvidaron a la mujer por la tecnología. El año pasado entre 600-800 mil personas fueron traficadas en distintas fronteras: 80% mujeres y niñas para servicios sexuales. Sin embargo, menos del 1% de la asistencia internacional que brinda Estados Unidos por año está dirigida a ayudar mujeres y niñas.
En el mundo según las proyecciones demográficas de una universidad prestigiosa, hay un déficit de 107 millones de mujeres. ¿Dónde están?
> ¿Secuestradas en los prostíbulos esperando a la subasta de su virginidad?
> ¿Quemadas con keroseno o rociadas con ácido sulfúrico, como 5000 mujeres en el mundo árabe en los últimos 10 años? ¿En un escaparate en el centro de Ámsterdam? ¿En una paradisíaca playa de Costa Rica en un servicio de escolta
> para estadounidenses, italianos, y alemanes?

> Cada 8 de marzo, desde 1911, la historia se repite Discursos políticos emotivos. Mujeres en el palco del Barça. Un almuerzo con la presidenta de turno. Flores van y vienen. Serenatas. Pero la realidad es otra. En las últimas décadas más mujeres han muerto por discriminación que hombres en las guerras mundiales: dos millones al año. Más mujeres y niñas son forzadas a trabajar en prostíbulos que los esclavos africanos que fueron explotados en los siglos pasados.

Apunte el dato. Y luego celebre.

Ricardo Sánchez-Murillo

Más allá del 8 de Marzo.

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